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La idea se basa en generar una sinergia clara de trabajo
con otros sectores no específicamente ligados al sector
del vino. Expertos de Francia, Italia, España, Estados
Unidos y Portugal desarrollaron este debate en Mendoza
durante la última semana. Visitar un par viñedos,
recorrer las bodegas y terminar con una degustación
hasta este momento, para el común de la gente, se podía
llamar "producto enoturístico". No obstante, durante la
última semana de trabajo este concepto fue refutado por
cinco expertos mundiales en turismo del vino que
recorrieron Mendoza. Durante la semana, en reuniones
cerradas, representantes del enoturismo comenzaron a
repensar el tema. Sophie Gaillard (directora de la
Oficina de Turismo de Bordeaux, Francia), David Turgeon
(director del Centro de Visitantes de Napa Valley,
Estados Unidos), Marco Pavoletti (director del Centro de
Estudios Turísticos, Florencia, Italia), Manuel Cabral
(presidente de Great Wine Capitals, Porto, Portugal) y
Reyes Ávila (director Proyecto de la Ruta del Vino de la
Región Vitivinícola de Montilla, Andalucía, España)
fueron quienes trabajaron de cerca en varios talleres
cerrados con la Comisión Nacional de Turismo
Vitivinícola de Bodegas de Argentina para avanzar sobre
algunos puntos de esta actividad. Además, los expertos
disertaron en el Foro Abierto de Turismo del Vino y
dieron charlas en diferentes provincias ligadas a los
caminos del vino. Durante su paso por Mendoza, las
grandes discusiones y trabajos realizados por los
especialistas giraron en torno al desarrollo de Mendoza
y los Caminos del Vino como un producto turístico. "No
hay que confundir ejes de acción con productos
turísticos. Un recorrido por un viñedo y una bodega en
sí no constituye más que una acción para vender vino. Un
producto turístico encierra otro tipo de sinergias y
actividades", sostuvo el español Reyes Ávila. Además
agregó que "el turismo es una necesidad para un
territorio que quiere ser competitivo a nivel mundial.
Si no tenemos un buen turismo, podemos llegar a
malvender nuestros vinos". Sobre esto, el gerente de
Bodegas de Argentina, Juan Carlos Pina, señaló que "hace
diez años pensábamos que con tener bodegas trabajando en
el área de enoturismo era suficiente. Hoy nos damos
cuenta de que eso es sólo una parte del cluster, donde
deben estar la gastronomía y las agencias de turismo,
entre otras". Las actividades se desarrollaron en el
marco de la Segunda Etapa del Plan del Consolidación del
Enoturismo en Argentina, que lleva adelante Bodegas de
Argentina junto con los gobiernos de las provincias
vitivinícolas, la SECTUR, el Consejo Federal de
Inversiones y el financiamiento del Fondo Multilateral
de Inversiones (BID/FOMIN). El enoturismo a nivel
nacional reporta buenos números. En la actualidad hay
106 bodegas en todo el país abiertas al turismo, lo que
supone un aumento considerable si se compara con las 80
registradas en 2007. Según el informe presentado por la
Comisión Nacional de Turismo Vitivinícola de Bodegas de
Argentina, las provincias de Mendoza, San Juan, La
Rioja, Salta, Catamarca, Río Negro, Neuquén y Córdoba,
en el 2007 recibieron 1.100.000 personas, lo que implica
un crecimiento del 21% con respecto al año anterior.
Además, en el periodo 2004-2007 el enoturismo tuvo un
espectacular crecimiento del 118%. Solamente la
provincia de Mendoza recibió 684.768 turistas con un
crecimiento del 67% entre el 2006 y 2007. No todas
fueron malas noticias, ya que los expositores se
cansaron de hablar de las virtudes de nuestros paisajes,
combinados con el vino y la cultura. En este sentido,
entre las ventajas del enoturismo argentino, Sophie
Gaillard dijo que "me impresionó el nivel de calidad que
hay en Argentina. En especial, me gustaría resaltar la
calidad de los vinos y la arquitectura de las bodegas,
la delicadeza con que realizan las degustaciones en las
bodegas y la capacitación del personal". No obstante,
resaltó que "hay que combinar inteligentemente los
productos turísticos como la gastronomía, los deportes,
la naturaleza, y unirlos al mundo del vino. Este es un
trabajo base que se hace hoy y sirve para el futuro".
David Turgeon insistió sobre la idea de que no sólo
tenemos muchas ventajas sino que las bodegas y el sector
están trabajando sobre la autenticidad. "Es muy bueno
que no estén tratando de imitar otros modelos sino que
muestren su cultura tal cual es. Eso se expresa en el
vino y esta es la experiencia distintiva de un lugar que
el turista busca. Como región uno debe estar abierto al
mundo, pero a la vez dar esa experiencia única que no se
consigue en otro lugar del mundo".
Autor: María Soledad González de Área del Vino, Editec
SRL
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