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Se trata
de Icono, un blend con uvas Malbec y Cabernet Sauvignon,
de la firma Luigi Bosca. El ingeniero Alberto Arizu, uno
de sus hacedores, resaltó que este producto fue posible
gracias a la calidad de los viñedos.
El nombre del nuevo lanzamiento de Luigi Bosca comenzó a
hacerse público dos semanas atrás, cuando la familia
Arizu le obsequió a la presidenta Cristina Fernández de
Kirchner su vino emblema, bautizado Icono.
El nombre de este blend no fue puesto al azar. Icono es
la denominación que se da en vitivinicultura a los vinos
selectos, esos incunables de gran calidad que se definen
por su valor. Esta semana se realizó la primera
presentación en sociedad del que, se comenta, es uno de
los vinos más caros de Argentina ($400 la botella).
El ingeniero agrónomo Alberto Arizu, nieto del fundador
de la firma, Leoncio Arizu, explicó que este vino tomó
al menos cuatro años de trabajo. “Durante cuatro años se
trabajó en el viñedo eligiendo las plantas, cepas o
vides que iban a conformar este vino, son plantas a las
que se les realizó un cuidado especial para comprobar
que estaban verdaderamente equilibradas. No sólo hubo
una selección del lugar, sino de las vides, que a través
de los años demostraron que podían dar los mismos tipos
de racimo y los mismos tipos de follaje, demostrando así
su equilibrio con el medio ambiente”.
Según Arizu, Icono es un vino que representa la
filosofía de la empresa que tiene más de 100 años y
siempre cultivó Malbec y Cabernet Sauvignon, las dos
uvas con las que se hizo este blend.
Viñedos de 100 años
Enamorado del viñedo, el patriarca de la familia
sostiene que los vinos no se elaboran según los gustos y
caprichos del mercado. “Es el viñedo el que define el
producto, uno da lo mejor de sí, nunca es al revés”.
Bajo este concepto se crearon otros vinos de alto valor
en mercados como el inglés, como los Gala 1, 2 y 3, el
Luigi Bosca Reserva DOC Malbec Single Vineyard, la
colección Finca Los Nobles y el sofisticado espumante
Bohème.
Siguiendo su filosofía, Arizu considera que Argentina
tiene una característica diferencial en sus viñedos que
muchas veces no es apreciada con justeza. “En Argentina
tenemos viñedos de 150 años, un material genético único
e irrepetible del que surgieron las nuevas vides, es un
patrimonio de gran valor, y es lo que nos diferencia”.
El ingeniero Arizu se destaca por el interés que
presentan las variedades aclimatadas a nuestro suelo.
“Clones muy diferenciados que dan un vino de
características de extraordinarias. Yo trabajé 30 años
con el ingeniero Alcalde, un ampelógrafo excepcional,
que dedicó toda su vida a recorrer la provincia y
clasificar variedades de las que surgieron las
colecciones ampelográficas”. Ambos trabajaron en las
fincas de la familia en Luján clasificando todas las
vides con sus características. “De allí elegí las
mejores para elaborar nuestros vinos”, subrayó.
En este sentido hizo hincapié en que las variedades
europeas que trajeron los inmigrantes, aclimatadas a
nuestro suelo tienen un valor cultural y técnico “muy
superior a las variedades de vivero”.
Partidas limitadas
La primera edición de Icono de 4.657 botellas saldrá a
la venta a fines de marzo. Esta edición permaneció dos
años en barrica y 7 meses en botella. La mitad de esta
producción limitada ya está vendida.
“Es un vino que ha pasado dos veces por barrica nueva lo
que le ha permitido una apertura que le permite ser
tomado ahora como dentro de muchos años”, opinan sus
creadores.
Considerado un blend para coleccionistas, la idea es
seguir produciéndolo todos los años, continuando con una
línea que representa a Mendoza, y en particular a Luján
como zona productora. “Creo que este vino tiene una
impronta que muestra el carácter de la región, y el
pensamiento y la historia de nuestra bodega”, subrayó
Arizu.
El ingeniero encuentra que esta nueva creación surge del
viñedo: de una vid bien cuidada surge un vino
esplendoroso. “Eso siempre asombra, satisface. A los
viñedos siempre los hemos cultivado como un ejército de
hileras alineadas, sino en un entorno geográfico en el
que convive la vid con otras especies, porque así fue
desde su origen, es la convivencia lo que genera un vino
más equilibrado”.
Fuente: Área del Vino- Editec SRL |